¿Qué son los Oligoelementos?
Según el conocimiento
actual sobre los oligoelementos, algunos se consideran esenciales en tanto que
su carencia o ausencia en humanos provoca alteraciones metabólicas y
fisiológicas denominadas enfermedades carenciales1,2. También se les vincula en
general con las enfermedades metabólicas. Los oligoelementos son
multifuncionales y actúan en: actividad catalítica de las enzimas (forman parte
sus centros activos) y configuración estructural y reguladora de múltiples
estructuras (hormonas, enzimas, membranas biológicas).
Se denomina nutriente a
todos aquellos compuestos orgánicos e inorgánicos que un organismo vivo
adquiere del entorno para poder realizar los procesos esenciales para la vida,
incluyendo el metabolismo basal, crecimiento y mantenimiento de los tejidos
corporales, actividad y reproducción.
Funciones de los oligoelementos
La oligoterapia se basa en el uso de los oligoelementos para promover la salud y curar enfermedades. Basándose en que cuando existe un déficit de oligoelementos se producen una serie de alteraciones en el metabolismo la oligoterapia, lo que pretende una vez detectada esta situación, es administrar al paciente el o los oligoelementos necesarios para que los procesos que están fallando en el organismo vuelvan a producirse normalmente.
La oligoterapia se sitúa dentro de las llamadas terapias reguladoras, porque lo que hace es proporcionar al organismo aquellos elementos que necesita en la cantidad adecuada, para que sea capaz de continuar con su funcionamiento normal.
Se puede utilizar en muchas enfermedades diferentes. El especialista en oligoterapia, una vez determinado el problema, de forma individual y en función del terreno, es decir de su constitución y características físicas y psíquicas, relaciona cuál o cuáles son los oligoelementos que pueden estar fallando y prescribe el tratamiento más adecuado.
¿Cómo se clasifican los oligoelementos?
Cabe destacar
que existen muchísimos más.
· Cobre: estimula el sistema inmunitario.
· Cobalto: componente de la vitamina B12.
· Zinc: metabolismo de proteínas y ácidos nucleicos.
· Boro: estructura de la pared celular en vegetales.
· Cromo: metabolismo de la glucosa.
· Selenio: antioxidante y quimiopreventivo.
· Silicio: estructura de huesos, piel, cabello y
uñas.
· Litio: actúa sobre el sistema nervioso.
· Vanadio: relación con la insulina.
· Molibdeno: desintoxicación.
Ejemplos de Oligoelementos y sus funciones
Yodo
El elemento químico número 53, de nuevo, en el
grupo de los halógenos. El yodo tiene función tiroidea, es decir, forma parte
de las hormonas tiroxina y triyodotironina, fabricadas en la glándula tiroides.
Estos grupos hormonales regulan el metabolismo celular, por lo que, con otros
compuestos, influyen en el crecimiento del organismo y otros procesos
biológicos.
Hierro
Estamos ante el elemento químico número 26, el
cuarto metal de transición más abundante de la corteza terrestre. Dentro de
nuestro cuerpo, el hierro es el constituyente vital de la hemoglobina, una
hemoproteína de la sangre que se encarga de transportar el oxígeno a las
células y tejidos. Por ello, interviene en la respiración celular y en otros
muchos procesos: glucólisis (oxidación de la glucosa para la obtención de
energía), oxidación de ácidos grasos y síntesis del ADN, entre otros.
Manganeso
El elemento número 25, un metal situado en el
grupo 7 de la tabla periódica. Es constituyente de ciertas enzimas, destacando
entre ellas el superóxido dismutasa de manganeso (Mn-SOD) que, por ejemplo, ha
demostrado ser un supresor tumoral del cáncer de mama. Diversas investigaciones
exploran el terreno del manganeso y las alergias, pues parece que su
suplementación puede llegar a paliar los síntomas de estos procesos en algunos
casos. Aun así, estas hipótesis requieren de muchas más pruebas experimentales
para ser confirmadas.
Níquel
De número atómico 28 y situado en el grupo 10
de la tabla periódica, el níquel es otro oligoelemento que forma parte del 87%
de las hidrogenadas, enzimas esenciales en el metabolismo microbiano. Actúa
como biocatalizador, participa en el crecimiento y defensa del organismo,
favorece la absorción de hierro y estabiliza las moléculas de ADN y ARN.